El municipio, de menos de 1000 habitantes, financia con fondos propios un equipo portátil para su consultorio médico, convirtiéndose en el primero de la comunidad en dar este paso y reforzando su apuesta por una Atención Primaria más cercana, resolutiva y sin desplazamientos innecesarios a León.

Hospital de Órbigo ha dado un auténtico paso al frente en la defensa de la sanidad pública rural. El Ayuntamiento se convierte en el primero de Castilla y León en dotar a su consultorio médico de un ecógrafo financiado íntegramente con fondos municipales, con una inversión que ronda los 8.000 euros. Se trata de una apuesta directa de un municipio de menos de un millar de habitantes, por mejorar la atención a los vecinos sin que tengan que salir de su municipio para cada valoración sanitaria que pueda realizarse en el ámbito de la Atención Primaria.
El alcalde, Enrique Busto, vuelve a situar la sanidad entre las prioridades de su gestión, con hechos y no solo con palabras. “Creemos que vivir en un pueblo no puede significar tener menos oportunidades de recibir una atención sanitaria de calidad. Hemos hecho un esfuerzo económico importante con recursos propios porque invertir en la salud de nuestros vecinos es invertir en el futuro de Hospital de Órbigo”, destaca.
El nuevo ecógrafo portátil Vscan permitirá a la médica de familia Ana Cieza complementar la exploración clínica con imágenes durante la propia consulta. Esta herramienta facilitará una valoración más precisa de determinados problemas de salud, ayudará a orientar las derivaciones y permitirá detectar situaciones que requieran una atención más rápida. Además, su reducido tamaño hace posible trasladarlo a los domicilios, una ventaja especialmente importante para personas mayores, pacientes con movilidad reducida y vecinos con dificultades para desplazarse.
La iniciativa no pretende sustituir las pruebas especializadas cuando sean necesarias, sino reforzar los recursos disponibles en el medio rural y evitar viajes a León cuando la valoración clínica pueda resolverse en el propio consultorio. El ecógrafo se suma a otras mejoras impulsadas por el Ayuntamiento, como la dotación de electrocardiogramas, la climatización y la habilitación de una sala de tratamientos, con el objetivo de ofrecer unas instalaciones sanitarias mejor equipadas y adaptadas a las necesidades reales de la población.
La apuesta por los servicios públicos también alcanza a la educación, con un banco de libros que cumple ya 15 años de trayectoria y que contribuye a aliviar el gasto de las familias. Sanidad y educación dibujan así una misma línea de trabajo municipal: destinar recursos propios a mejorar la vida cotidiana de los vecinos. En Hospital de Órbigo, la defensa del medio rural se traduce en inversiones concretas para que vivir en un pueblo no suponga renunciar a servicios esenciales.
