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Hospital de Órbigo celebra el medio siglo del primer camping de la provincia

Con 700 plazas, la zona de acampada municipal de la localidad sigue siendo pionera en calidad y servicio, creando 10 empleos. El sábado celebra los 50 años por todo lo alto

El 23 de enero de 1964 se otorgó la autorización para la instalación del primer camping de la provincia de León: el camping Don Suero de Quiñones de Hospital de Órbigo. Desde entonces, el camping CT-LE-01, ubicado en las inmediaciones del río Órbigo, junto al campo de fútbol y la piscina, no ha dejado de ser pionero, de crecer y mejorar en servicio, hasta convertirse en el envidiable espacio de ocio que es hoy.

El camping de Hospital ofrece en sus 10.500 metros cuadrados un total de 700 plazas, una cantidad muy amplia, teniendo en cuenta que todo el municipio suma un millar de vecinos. Y que gran parte del verano cuelga el cartel de ‘completo’.

Se trata de 218 parcelas, gran parte de ellas alquiladas a lo largo de todo el año a ‘fieles’ campistas, principalmente de procedencia asturiana, que además disfrutan de los beneficios para el acceso a la piscina de que dispone cualquier vecino porque “para son uno más para nosotros”, reconoce el alcalde, Enrique Busto. De hecho, hay lista de espera para los alquileres de toda la temporada.

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De la que lió Don Suero 670 años después

La gesta del noble volvió a congregar a numeroso público en puente sobre el Órbigo. Muy cazurro en su amor por Leonor de Tovar, Don Suero de Quiñones jamás imaginó que más de medio milenio después el puente del Passo Honroso iba a continuar siendo referente para las hazañas de caballería.

A. Domingo | Hospital de Órbigo 09/06/2014

Corría el año 1434 cuando el noble leonés Don Suero de Quiñones prometió romper lanzas con todo aquel caballero que intentara cruzar el Órbigo en pleno Camino de Santiago a la altura de Hospital de Órbigo. Su gesta, cosa amores con doña Leonor de Tovar, pasó a la historia de la caballería, se convirtió en orgullo de la localidad ribereña y en fiesta que reúne a un gran gentío todos los años.La heroicidad, de la que se cumplirán este verano 670 años, ha llegado a la era de la realidad virtual y, sin embargo, levanta pasiones tan reales como el monumental puente de Hospital y despierta la adhesión de todo un municipio, al que no le importa cambiar su indumentaria por la de aquellos villanos que disfrutaban con la violencia de los torneos para aclamar a un Don Suero que durante dos días despierta pasiones como si de una estrella del deporte se tratara.

Sin duda alguna, el mismo Cid o el universal Don Quijote deberían sentir celos de la fama que despierta en los del Órbigo el Campeón del Passo Honroso.

Por motivos evidentes Hospital de Órbigo resume en dos días lo que se desarrolló del 10 de julio al 9 de agosto del citado año, con una estructura de torneo que el espectador identifica fácilmente gracias al cine. En una primera parte, los caballeros contendientes muestran sus habilidades sobre el caballo lanceando a un muñeco y a una diana y capturando anillas con el arma tras atravesar una puerta de fuego.

Después llega el enfrentamiento entre los cuatro caballeros y Don Suero, del que, lógicamente, el leonés, señor de Villanueva de Jamuz, sale campeón. La narración que el público puede contemplar hoy muestra los elementos clásico. Don Suero, caballero azul, es el protagonista y el castellano Don Lope de Estúñiga es su aliado. Entran en la lid el catalán del Reino de Valencia Asbert de Claramaunt, el cordobés Arnaldo de la Floresta Bermeja y el caballero negro, el malísimo Bernard, que, encima, es francés.

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El mercado, la cena, el campamento y el torneo centran las Justas Medievales

pablo rioja | león 06/06/2014

El medievo regresa un año más puntual a su cita con Hospital de Órbigo y sus Justas del Passo Honroso en un fin de semana donde las tradiciones del pasado se apoderan de propios y extraños impulsadas por el espíritu de Suero de Quiñones. Desde que mañana a las 11.00 horas abra sus puertas el mercado, la actividad no cesara en una localidad que espera la visita de al menos 30.000 personas, como ya ocurriera en la edición del 2013. «Este año hemos vuelto a ampliar la zona de aparcamiento para que nadie encuentre dificultades a la hora de acercarse a disfrutar de la fiesta», aseguraba ayer el alcalde de Hospital, Enrique Bustos. Una fiesta que tiene un presupuesto de 20.000 euros y en la cual han vuelto a participar «de una u otra manera todos los hosteleros y negocios del pueblo», puntualiza el edil.

Aunque el esquema se mantiene igual, con el mercado, la cena medieval y las justas como atracciones principales, el campamento incorpora «más exhibiciones y juegos para que la actividad no cese en todo el día». Habrá juegos de habilidad e ingenio, tiro con arco, cetrería, exposiciones, recreaciones y la mítica baqueta medieval.

La Academia Básica del Aire —representada por su coronel, Juan Angel Treceño García— ha aceptado el reto de actuar como mantenedor de las Justas 2014.

No faltarán tampoco a la cita la misa en latín, los pasacalles, las danzas teatrales ni el cortejo de la villa que partirá mañana de la puerta del mercado cuando el reloj marque las seis y media de la tarde.