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JUSTAS ANTAÑO, JUSTAS DE HOGAÑO
QUÉ BELLAS JUSTAS TODOS LOS AÑOS!
¡Ay mi río de Hospital,
Órbigo de mi esperanza…!
que todos los años traes
de otros tiempos las hazañas.
Que la corriente serena
de ese rumor de tus aguas
es como el tiempo que fluye,
es como el tiempo que pasa
dejando en el corazón
nostalgias, Señor, nostalgias…
Que, apenas rompiendo está
de sus caireles el alba,
se rompe también el cielo
azul, cual las esmeraldas.
Y, allá, los rayos del sol
de extraño misterio embargan
piedras, árboles y río
y a estas cristalinas aguas
que fluyen, murmuradoras,
vivas en hebras de plata.
Y en ese instante preciso,
cuando la luz se derrama
entre brillos y arrayanes,
entre fulgor escarlata…
el Puente se han convertido
en pétreo baile que avanza
por entre bosques y azules,
por entre arenas y lágrimas.
* * *
Y es que el Puente de Hospital
regio, inmortal, ahí nos llama
a todos, ¡ay!, medievales
a batirnos con sus armas.
Y desde el Puente se ve,
desde nuestro puente mana
ese festivo bullicio
que está partiéndose el alma
con escudos y con petos,
con lanzas y con espadas.
Y un tremolar de banderas
y gallardetes proclaman
que han empezado las justas;
que se inicia la batalla!
Que ese puente medieval
que da cobijo a tus aguas,
río de nuestros amores,
río de nuestras sonatas,
es la mejor referencia
para la humana compaña.
Que, desde sus recias piedras,
las medievales hazañas
parecen verse en el río
sutilmente reflejadas
en cristalinos azules
de nuestras tibias mañanas
del Órbigo, al que protegen
los verdes de esa enramada
que cobija con sus sombras
tibios rumores de aguas.
Es brillo azul de su cielo,
y luz de profunda llaga,
que en lo hondo del corazón
nos nace de esa nostalgia
latente siempre en el hombre,
latente siempre en su alma
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Cual si los tiempos de antaño
nueva encarnadura hallaran
en otros tiempos de ensueño,
de tristezas y esperanzas.
Esas que dan alma al río
con su llanto y con sus lágrimas.
Porque la esencia acuosa
que, rauda por allí pasa,
agua distinta será,
aunque sea la misma agua.
Que sus burbujas y ondas,
en su corriente diaria,
siempre vieron el rumor
de sus orillas tan vagas.
Que esas aguas son testigo
de ilusiones y esperanzas,
y avatares de los hombres,
de sus tristezas y hazañas.
Que su corriente eternal
con ímpetu siempre arrastra
esa imagen vegetal
en el agua eternizada.
La cabellera del río,
tibiamente despeinada,
ninfas sutiles acoge
y morrilones de nácar.
El verdín que los recubre
rutilantes bajo el agua,
en rebaños los transforma
cual corderillas que, mansas,
con timidez se dirigen
a exóticas trashumancias,
o acaso, Dios lo sabrá,
a esas tierras tan cercanas,
a fundirse con el Esla
camino de otras lejanas.
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¡Ay mi río de Hospital
De Órbigo!... entre tus aguas
resucita, al discurrir,
esa historia milenaria,
de aquellos hombres que fueron
de estas tierras recia alma,
que, de aliento épico llena,
aún por estas tierras vaga.
Que en estos amaneceres
Si la neblina se alza
Lagrimas tristes parecen
Que hacia el cielo se levantan.
Y el río, en su caminar,
Delicado, nos reclama
con sus ondas y corrientes
Esta medieval hazaña,
siempre la misma y distinta,
siempre vieja, siempre arcana,
pero con la vida nueva
cada año, en cada escama
de pececillos que huyen
ante el rumor de las armas.
……………………………
Porque el tañer de los pífanos
y el crepitar de las armas
es exótico cantar
que en los presentes desata
hondo rumor de temores
ante esta muestra de hazañas
que bajo el puente se muestran
como gestas recreadas
con esa policromía
al el ensueño nos ata
mientras el río se lleva
suspiros y ecos de damas
que enjuagan con gran pudor
íntimos amores, lágrimas
que, delicadas, parecen
rosicleres en las aguas
que el Órbigo recio lleva
hacia otras tierras lejanas.
……………………………
Y allá, en el horizonte,
en el ocaso escarlata,
un tenue palor de estrellas,
con tibio claror reclama
un suspiro de misterios,
un eco de vieja plata.
Dios sabe si acaso, ahora,
las Justas finalizadas,
empiezan a ser reales
en los sueños y en las almas
allá en Hospital de Órbigo,
en aquellas bellas aguas
que ya, en su raudo fluir…
son demasiado lejanas.
Nicolas Miñambres
(La coordinadora Justas 2008 agradece a éste poeta su entrañable colaboración y queada abierta la sección para
publicar todas las colaboraciones literarias que nos lleguen)
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