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Fiesta declarada de Interés Turístico

Regional y miembros de AEFRH

HOSPITAL DE ÓRBIGO (LEÓN)


Sinopsis argumental



 

En el Camino de Santiago, sentada sobre una ribera, y a la sombra de sus choperas, reposa en dulce remanso de aguas, la localidad de Hospital de Órbigo, sobre cuyo magnífico puente, un caballero leonés, llamado don Suero de Quiñones, protagonizó, en el año de 1434, uno de los últimos Pasos de Armas, estableciendo, el denominado Passo Honroso que reza el Quijote: “Digan que fueron burlas las justas de Suero de Quiñones del Paso...” (L. 1 Cap. XLIX)

 

El Centro de Iniciativas Turísticas “Órbigo” (CIT Órbigo) y el Ayuntamiento de Hospital de Órbigo, recordando este gesta, ponen en liza el primer fin de semana de cada mes de Junio las Justas Medievales del Passo Honroso.

 

Durante el sábado y domingo del mencionado fin de semana de Junio, damas ataviadas con largos vestidos de terciopelo, caballeros con túnicas, espadas y escudos, arqueros, monjes, mesoneras y campesinos tomarán las calles de esta villa, suntuosamente engalanadas para la ocasión, en la que el tiempo se congelará en pleno siglo XV, por espacio de estos días, especialmente en el Mercado Medieval que se asienta en la Plaza Mayor de la Villa.


Dentro de una ambientación general de entorno y gentes se celebran las más diversas actividades como exposiciones, conciertos, representaciones, juegos, tiro con arco, exhibición de cetrería y bailes medievales. Otro de los momentos más esperados es la Cena Medieval ofrecida por la organización así como las que se disfrutan en distintos restaurantes de la localidad, que logran reunir, entre ambos, numerosos comensales vestidos de la época, de las que se parte, en una impresionante procesión de antorchas, única conocida con tantos participantes ataviados al estilo medieval, hacia los actos en torno a una Hoguera Ritual.

 

Uno de los momentos más espectaculares de la fiesta es el Torneo Medieval que se celebrará en la tarde del domingo a la vera del Puente del Passo Honroso, precedido de un vistoso desfile protagonizado por Caballeros, escuderos, pendones, estandartes, halcones, músicos,... etc.

 



Una Coordinadora formada el efecto, realizando un enorme esfuerzo organizativo en una localidad de no más de 1.200 habitantes, ha conseguido generar una ilusión en todos ellos que sorprende gratamente a cuantos en estos días se acercan por Hospital de Órbigo integrándose en las actividades que se vienen renovando cada nueva edición de las Justas. Aunque miles de personas nos visitan cada año queremos hacer llegar a todos los rincones que sea posible y especialmente a los seguidores de fiestas históricas, el conocimiento de la existencia de una fiesta medieval participativa que recrea de forma casi perfecta el ambiente medieval tanto en decoración como en desarrollo de los acontecimientos que se suceden en los dos días de duración de la misma.

 

 Al amparo del Excmo. Ayuntamiento y del Centro de Iniciativas Turísticas Órbigo se celebran las JUSTAS MEDIEVALES cada primer fin de semana completo del mes de Junio.

Tras varios meses de preparación y con el concurso de un elevado número de medios y personas, comienza el sábado la fiesta con un amplio despliegue de actividades que nos llevarán hasta el domingo bien entrada la noche.

Como consecuencia de la difusión alcanzada en todo tipo de medios de comunicación, además del entorno local y regional, acuden gentes de todos los puntos de la Península, incluso fuera de la misma. No debemos olvidar que Hospital de Órbigo es paso obligado de peregrinos en el Camino Francés hacia Santiago de Compostela

El sábado disfrutamos con una misa al más puro estilo medieval con rito y canto en latín y, una vez acabada, el mantenedor nos brinda un pregón en el que ensalza las maravillas que este pueblo puede ofrecer a sus visitantes y nos invita a todos a que participemos de la fiesta.  Comienza un concurso de pintura rápida al aire libre que va a llenar el entorno de la fiesta y el pueblo de pintores que, con diferentes técnicas y hasta la caída de la tarde, van a plasmar en sus obras los distintos aspectos y acontecimientos de la fiesta...

 

 


Se abre el mercado medieval al público. En él podemos encontrar los más insólitos productos artesanales, así como una multitudinaria y polícroma amalgama de olores y sabores. Nos traen sus jabones, hierbas aromáticas, aceites, dulces, pasas, licores y todo lo que nos podamos imaginar e inventar. Los hay que te leen las manos, otros confeccionan marionetas… y, para los más chicos, infinidad de juguetes en madera que desafían constantemente las leyes de la gravedad.

 

La tarde sigue su curso, de pronto surcan el cielo águilas, azores, halcones… comienza una vistosa exhibición de cetrería. Los cetreros dirigen, ordenan y ofrecen premios a sus aves por el vuelo y la caza bien hecha, los falcónidos agitan sus alas en señal de agradecimiento y disfrute, y todo el público está encantado con sus vuelos majestuosos y sus frenéticos picados.

 

Por la noche, las viandas, las antorchas y la música hacen las delicias de los presentes. La Cena Medieval es toda una institución dentro de la fiesta, los comensales, ataviados con trajes medievales, han hecho ya sus reservas con suficiente antelación para poder pasar una velada a la antigua usanza comiendo con las manos y limpiándose en las mangas. Es todo un disfrute.   

Finalizada la cena se dirigen a un punto de encuentro desde donde partirá la Procesión de las Antorchas que va a llenar la noche de luz y humo. Cientos, miles de damas y caballeros medievales caminando por el empedrado del puente y portando una antorcha, entonando cánticos y oremus, iluminando la negra noche, serpenteando por las calles de la Villa hasta llegar a una hoguera ritual, es algo que no se puede olvidar.  

En la hoguera se van consumiendo las antorchas y es cuando toman el relevo las Damas del Passo, que con sus danzas al más puro estilo medieval, nos envuelven en el embrujo de la noche y nos preparan para admirar un nuevo espectáculo de fuego, música y ruido. Seguidamente nos dirigiremos a la plaza del pueblo para disfrutar de un concierto de música celta hasta la llegada de la madrugada

 






Llega el momento más esperado: EL TORNEO

 

Una inmensa nube cubre a modo de dosel el campo de la liza, pero nadie se mueve. La tormenta está encima, nos ha venido a ver, un año más, pues siente curiosidad por lo que está ocurriendo en Hospital de Órbigo. Descarga un poco, nadie se molesta, la arena del palenque agradece este pequeño respiro de agua dulce.  

Ya se escuchan los sones de las gaitas bajando por el puente seguidos por las Damas del Passo luciendo sus vistosos trajes medievales, ya los pendones comienzan su dura andadura entre barandillas de piedra, ya retumban los tambores anunciando los caballeros que aparecen en lo alto de sus monturas levantando un cuchicheo entre la multitud que señala con el dedo a aquellos que por el puente vienen.

 

El grito de su Majestad Don Juan II Rey de León y de Castilla “Den comienzo las Justas” rasga el aire, y en frenética arrancada se lanzan los caballeros contra los caballeros en pesarosa carrera. Ruidos de lanzas rotas, palafreneros al toque, redoble de tambores, los graderíos enardecidos, todo es color y vistosidad. Al fin Don Suero logra deshacerse de su argolla de amor y conquistar el de su amada Doña Leonor de Tovar.