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MEDIEVALES 2011


El medievo embruja Hospital de Órbigo.Damas ataviadas con largos vestidos de terciopelo, caballeros con túnicas, espadas y escudos, arqueros, monjes, mesoneras y campesinos tomarán la villa de Hospital de Órbigo para congelar el tiempo en el siglo XV, cuando don Suero de Quiñones protagonizó uno de los últimos pasos de armas por el puente del Paso Honroso que marcó la historia. º¸ por nuria gonzález (Diario de León)

27/05/2011  


                                         Caballeros y caballos volverán a trotar por Hospital de Órbigo

                                         para revivir la historia de la Edad Media.

                                         jesús f. salvadores


H ospital de Órbigo cuenta los días que restan para celebran uno de sus acontecimientos más turísticos del año y por el que es conocido dentro y fuera de nuestras fronteras. Curiosos, amantes de la historia, incondicionales y turistas se darán cita en las Justas Medievales que se celebrarán el próximo fin de semana, una fiesta declarada de Interés Turístico Regional (www.hospitaldeorbigo.com/justas). Desde este año pasarán a denominarse sólo «Medievales» al tener registrado el nombre el anterior organizador.

 

Durante dos días, vecinos y visitantes cambiarán de indumentaria y de costumbres de modo que todo recordará la forma de vida de la Edad Media que marcó la historia de Hospital de Órbigo.

 

Sin duda alguna, el momento cumbre de las Justas es el torneo que se celebra en la tarde del domingo, a la vera del puente que ya es un emblema para la villa y que este año lucirá sus mejores galas.

 

Entre sones de gaitas que guían la llegada de las damas del Passo, luciendo sus vistosos trajes, aparecen los pendones mientras retumban los tambores que son los encargados de anunciar a los caballeros que aparecen de entre la multitud.

Actores y público se meten en el papel y comienza la función. El grito de su Majestad Don Juan II Rey de León y de Castilla «Den comienzo las Justas» rasga el aire, y en frenética arrancada se lanzan los caballeros contra los caballeros en pesarosa carrera. Ruidos de lanzas rotas, palafreneros al toque, redoble de tambores, los graderíos enardecidos, todo es color y vistosidad. Al fin don Suero logra deshacerse de su argolla de amor y conquistar el de su amada doña Leonor de Tovar.

 

Cuenta la tradición que sobre el magnífico puente de Hospital de Órbigo, un caballero leonés, llamado don Suero de Quiñones, protagonizó, en el año de 1434, uno de los últimos Pasos de Armas, estableciendo, el denominado Passo Honroso que reza el Quijote: «Digan que fueron burlas las justas de Suero de Quiñones del Paso...»

Desde hace más de una década los vecinos de Hospital de Órbigo recuerdan este gesta y, para ello, ponen en liza el primer fin de semana de cada mes de junio las Justas Medievales del Passo Honroso desafiando a la crisis económica y demás problemas del presente. Una celebración que es posible gracias al trabajo de más de un millar de personas que año tras año se esfuerzan por ofrecer este espectáculo medieval al mundo puesto que son muchos los extranjeros que acuden a esta cita.

 

Durante esos días es fácil ver como damas ataviadas con largos vestidos de terciopelo, caballeros con túnicas, espadas y escudos, arqueros, monjes, mesoneras y campesinos toman las calles de esta villa, suntuosamente engalanadas para la ocasión, en la que el tiempo se congelará en pleno siglo XV, por espacio de 48 horas, especialmente en el mercado medieval que se asienta en la plaza Mayor de Hospital de Órbigo que espera superar las 30.000 personas que acudieron el año pasado a este evento.

 

El programa comenzará el sábado con actividades como exposiciones, conciertos, representaciones, juegos, tiro con arco, exhibición de cetrería y bailes medievales. Por la mañana abrirá el mercado medieval, uno de los escenarios más visitados. En él se pueden encontrar los más insólitos productos artesanales, así como una multitudinaria y polícroma amalgama de olores y sabores: jabones, hierbas aromáticas, aceites, dulces, pasas, licores... Los hay que leen las manos, otros confeccionan marionetas y, para los más pequeños, infinidad de juguetes en madera que desafían constantemente las leyes de la gravedad.

 

Por la tarde surcarán el cielo águilas, azores y halcones en una vistosa exhibición de cetrería. Otro de los momentos más esperados es la cena medieval ofrecida por la organización así como las que se pueden disfrutan en distintos restaurantes de la localidad, que logran reunir, entre ambos, numerosos comensales vestidos de la época, de las que se parte, en una impresionante procesión de antorchas, única conocida con tantos participantes ataviados al estilo medieval, hacia los actos en torno a una hoguera ritual. Para pasar una velada a la antigua usanza comiendo con las manos y limpiándose en las mangas hay que reservar previamente.

En la hoguera se consumen las antorchas y es cuando toman el relevo las damas del Passo, que con sus danzas al más puro estilo medieval, envuelven en el embrujo de la noche y preparan para admirar un nuevo espectáculo de fuego, música y ruido. Después, la fiesta continuará en plaza del pueblo para disfrutar de un concierto de música celta hasta la llegada de la madrugada.

 

El mantenedor de este año será José Pedro Luengo Manjón, un empresario de prestigio en la zona a la que la organización del evento quiere agradecer su apoyo constante a esta fiesta que ha puesto en el mapa del mundo a Hospital de Órbigo. José Pedro Luengo es el gerente de la sociedad Paso Honroso que incluye Gasóleos Paso Honroso, el restaurante y el hotel del mismo nombre. Su dedicación al progreso de este municipio le ha valido el respeto de don Suero y este año ejercerá de mantenedor de Medievales 2011.

Para que la fiesta transcurra con normalidad son muchos los esfuerzos del Ayuntamiento y también de entidades como Cruz Roja y Protección Civil así como de los voluntarios que participan en estas tareas de forma altruista. Además, el consistorio dispone de una zona de aparcamiento a la sombra del río, con más de 10.000 de plazas, para todos los que se acerquen a la villa el próximo fin de semana.

Don Suero de Quiñones quiso deshacer una promesa que había realizado hacia su amada Leonor y que consistía en ayunar los jueves y llevar una argolla de hierro en el cuello. Así, para acabar con su compromiso, se propuso romper 300 lanzas de los caballeros extranjeros que pasaran por este puente. Su meta no se cumplió, aunque habiendo roto sólo 166 lanzas, los jueces encargados de levantar su pena accedieron a ello. La historia se volverá a reeditar el próximo fin de semana.


                            Sugerencias para damas y caballeros

 


1. AMPLIA OFERTA PARA DORMIR A ORILLAS DEL ÓRBIGO


Para los caminantes que lleguen a Hospital con ansias de descansar, esta localidad dispone de una hospedería para peregrinos y de un moderno albergue. Un cámping para más de 700 personas y 15 bungalows y que está asentado sobre 12.000 metros cuadrados es la opción perfecta para los que quieran dormir contemplando las estrellas. El hotel Paso Honroso y las casas rurales de la zona completan una oferta hotelera que rozará el lleno total con la celebración de las Justas Medievales. Un evento que abre la temporada estival en la que esta zona recibe más de 12.000 veraneantes.

 

 

 

 

 





                                  Juegos antes de cruzar lanzas

 

El público que visitó Hospital de Órbigo disfrutó del mercado y del campamento medieval, así como de las pruebas de habilidad en el palenque

05/06/2011 A. Domingo | Hospital 


Mercado, caballeros, damas, brujas, tratantes de esclavos, peregrinos, soldados... Hospital de Órbigo ha regresado este fin de semana a la Edad Media para conmemorar las Justas del Passo Honroso, en las que don Suero de Quiñones se batió en el puente sobre el Órbigo por cuestiones de amor. Tal era la desazón que le causaba doña Leonor de Tovar que el caballero optó por la fuerza para liberarse de la angustia.

Muchos puestos en el mercado medieval, demostraciones, como en años anteriores, y un campamento de época junto al palenque en el que se podía observar desde el herrero hasta el cadalso -de horca y decapitación-, pasando por el arte de la cetrería, como contrapunto a la crueldad.

La tormenta que descargó sobre las cinco de la tarde amenazó con estropear una tarde festiva a la que acudieron un buen número de espectadores, vestidos o no según las costumbres de mediados del siglo XV o de los visillos viejos con los que se logra el mejor disfraz con destreza e imaginación. Caballeros con cámara de fotos y damiselas con gafas de sol, en el palenque, con una buena temperatura una vez que escampó, para ver llegar a la comitiva del rey Juan y asistir a los juegos populares y de guerra previos al torneo, punto álgido y que más público atrae de esta Fiesta de Interés Turístico Regional.

La participación del público. El público disfrutó participando en la soka-tira y en las carreras de sacos. Después, el palenque quedó para los caballeros, que mostraron su destreza con la lanza, derribando una cabeza de madera al galope, partiendo repollos con la espada y montados en sus caballerías -mejor cuidadas que el flaco Rocinante del caballero más famoso de los que dio España a los tiempos y en mucho mejor estado que los caballos de Boñar- y derribando bustos. La espectacular exhibición finalizó con una carrera de relevos a caballo.

El público llenó el graderío del palenque y sus aledaños y utilizó el puente como excepcional palco. Los actos en el campo del honor de estas justas resultarán más vistosos que el año pasado dado que la restauración del puente ha finalizado en el tramo que coincide con el campo del honor.

Para la noche de ayer estaba prevista la cena medieval y el espectacular desfile de antorchas que precede a una noche de diversión.

A mediodía de hoy está prevista la recepción del mantenedor de las Justas del Passo Honroso, el empresario José Pedro Luengo y una misa medieval en Latín.

 

 

                     Los caballeros hicieron gala ayer de su destreza y esta tarde deberán demostrar su valentía.Javier



                                            Un justo premio al medievo

 

El palenque del Passo Honroso volvió a reunir a un buen número de espectadores que disfrutaron del torneo

06/06/2011 A. Domingo | Hospital de Órbigo

 

Medievales 2011 cerró ayer la conmemoración de la hazaña de don Suero de Quiñones en el puente sobre el Órbigo con el masivo apoyo del público en la primera edición de una Fiesta de Interés Regional que se celebra con el Centro de Iniciativas Órbigo fuera de la organización y que deberá recuperar el nombre de Justas de Passo Honroso, como siempre se ha denominado la recreación medieval y por pertenecer a la tradición de un pueblo.

 

El sol iluminó los actos celebrados por la mañana en el mercado medieval y algunas gotas amenazaron con arruinar el torneo, aunque, finalmente, quedó en un amago y don Suero, sus caballeros mantenedores y sus rivales demostraron sus habilidades sobre el caballo, con la lanza, el cuchillo y, con la espada, a pie, con permiso del rey Juan II y del presidente de Paradores, Miguel Martínez, un habitual de esta fiesta.

 

El empresario José Pedro Luengo Manjón fue presentado como mantenedor de la fiesta en el salón de plenos del Ayuntamiento y, en el palenque, dio inicio a los duelos, que protagonizaron los actores y caballos de la Cuadra Santa Bárbara, de Bembibre. Este año, el torneo tuvo un carácter más teatral y antes de cruzar lanzas y de batirse con las espadas e realizaron un buen número de juegos a caballo, en los que los jinetes demostraron su habilidad, al tiempo que encendían adhesiones y antipatías entre el público simulando enfrentamientos y marrullerías entre ellos.

 

En su segundo año en Hospital de Órbigo, Santa Bárbara entrena durante todo el año con caballos y actores, si bien los ensayos se hacen más intensos -con periodicidad semanal- con la llegada de estas fechas, en las que actúan en otras comunidades autónomas e incluso en Portugal. Los actores suelen compaginar esta actividad con otros trabajos, según explicaba ayer José Luis Alejandro, que señaló que el espectáculo de ayer precisaba la intervención de una veintena de personas.

Por su parte, Rai, el caballero que representaba al jinete musulman, Abdul de Granada, explicaba que sillas, correajes y otros atuendos de los caballos siguen la estética medieval, en función de lo que recogen grabados y pinturas.

Los caballeros no utilizan la armadura, aunque sí visten cota de malla, añadió, ante las dificultades que supondría para sus movimientos.

 

Antes de iniciarse el torneo, doña Leonor de Tovar colocó en el cuello del que sería su esposo la argolla de su penitencia, de la que sólo se libraría rompiendo 300 lanzas en el puente que une Puente de Órbigo con Hospital, en el Camino Francés. Después, comenzaron los juegos, recogiendo anillas con la lanza y el cuchillo, atrapando una rosa al galope, atacando una diana con lanzas cortas, golpeando el estafermo -maniquí que gira al recibir el golpe de la lanza- y, al final, rompiendo lanzas y entrechocando el acero de las espadas.

El espectáculo resultó vibrante, lleno de colorido y emoción y, al final, el mítico don Suero volvió a ser aclamado por el pueblo y las gentes llegadas de otros lugares para contemplar el hecho de armas.

 

Durante la jornada se pudieron disfrutar de los actos de animación en el mercado medieval así como de diferentes actividades en el campamento instalado junto al palenque, dirigidas, de manera especial, para los niños.

 

Un paso de armas. Las Justas del Passo Honroso responden a la modalidad de torneo de paso de armas, que duraba unos días determinados y en el que el caballero y sus mantenedores se enfrentaban a todos los que acudieran al reto o, por distintas razones, utilizaran esa ruta, que tenía lugar en las inmediaciones de un castillo, en un puente o en una encrucijada de caminos.

En Hospital de Órbigo, el caballero que se negase a participar debía dejar un guante como prenda de su cobardía y atravesar el río vadeándolo. Las peleas junto al Órbigo se prolongaron durante un mes -"sólo se interrumpieron el 25 de julio por la festividad de Santiago-", con gran afluencia de caballeros.

 

En los torneos medievales se utilizaban armas graciosas , como lanzas sin hierro y punta roma o espadas sin corte, con el fin de evitar herir de gravedad o matar al contrario, en un ejercicio de entrenamiento para el combate y diversión para todos los estamentos sociales. Durante el mes que don Suero de Quiñones mantuvo el paso el armas sólo falleció un caballero, una catalán llamado Asbert de Claramunt -"al que una lanza atravesó un ojo-", y se puso fin a éste cuando el caballero leonés resultó herido.

 

           Un caballero consigue alcanzar una argolla con su cuchillo, durante la celebración del espectáculo.Jesús