| año cada año con más fuerza sobre la arena del palenque que se erige a la sombra del Puente del Passo Honroso. |
Han pasado seis siglos pero todo amanece en Hospital como aquella mañana del 11 de julio de 1434. Don Suero y sus nueve mantenedores: Lope de Estúñiga, Diego de Bazán, Pedro de Nava, Suero Gómez, Sancho Rabanal, Lope de Aller, Diego de Benavides, Pedro de los Ríos y Gómez de Villacorta, entran en escena a lomos de sus caballos. En la otra cara del puente esperan aquellos caballeros que han aceptado el duelo dejando en custodia a las puertas del campo de batalla sus espuelas. Ya no hay marcha atrás, comienza la lucha por la liberar de su prisión de amor a Don Suero, quien lucha junto a sus compañeros con el fin de romper las 300 lanzas prometidas en tan solo 30 días. Un mes de agitación, valor y sangre que ayer se resumió en unas horas, dando lugar a una escena que ya recuerdan haber vivido antes las piedras del puente. Acaba el plazo, son 166 las lanzas rotas y algunos los hombres muertos en la lucha, pero los jueces ven cumplido el Passo y retiran la argolla de hierro que desde hacía tiempo, Don Suero, portaba en su cuello cada jueves como muestra de su prisión de amor. La libertad del caballero trae consigo los aplausos y vítores de cuantos, en el siglo XV y en el XXI, han sido testigo de tan importante gesta de caballería. Es este el relato de lo vivido ayer en el palenque de Hospital de Órbigo, donde se recuperó a través de una fiel recreación histórica lo acontecido en ese mismo lugar en tiempos de los que ninguno de los presentes pudo ser testigo, colocando esta representación en el lugar ocupado por las tradicionales pruebas de habilidad a las que, durante años y con motivo de las Justas, se enfrentaron los irreales caballeros que ponen alma a los actos centrales de los festejos. Mantenedora de honor Junto a los reyes, cortesanos y duques, no faltó a la gran fiesta de Hospital de Órbigo una de las figuras imprescindibles de la misma: su mantenedora. En esta ocasión fue la delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Amparo Valcarce, la encargada de recibir este honorable cargo que le fue concedido de manera oficial en un acto institucional celebrado en el Consistorio de la localidad. Acompañada por el subdelegado del Gobierno en León, Francisco Álvarez, y por el presidente de Paradores y predecesor en el puesto de mantenedor, Miguel Martínez, entre otros muchas personas, Amparo Valcarce se mostró ilusionada de recibir este nombramiento de la mano del alcalde del municipio del Órbigo, Miguel Cordón, quien también le hizo entrega de una ‘auca’ y de una réplica en cerámica del histórico puente de la localidad. |